viernes, 5 de abril de 2013

ENTRE ROCAS Y COPAS

And the winner is, por si no quedó claro, el lado Argentino! si, las cataratas de Iguazú se ven desde el lado brasileño pero se viven desde el argentino, de hecho encontramos la demostración perfecta de objeto inútil: el poncho impermeable que te venden a precio de sangre de unicornio y que no compramos, si no que en un inaudito acto de solidaridad la gente se pasaba de unos a otros al salir del chaparrón; aún con el poncho acabas calado desde el lado albiceleste. Tras las cataratas, se abría paso la especial provincia de Misiones, hecha de selva, tierra color ladrillo, indígenas y gente muy muy tranquila. 


La dirección que debíamos tomar era bastante clara, recorrer el norte de Argentina hacia Salta "la linda", pero la ruta exacta no la teníamos muy definida, porque en Misiones todos los lugares son igual de sencillos y con la misma idiosincracia. En realidad, nuestro verdadero destino es "estar en ruta", así que nos dejamos llevar de un lado para otro con el simple propósito de conocer un poquito de todo, y en esa categoría estaba Wanda, un pequeño poblado donde visitar unas minas al aire libre de minerales tipo Amatista, cuarzo, y todas esas piedras preciosas que nos maravillaban cuando íbamos con papi a la Plaça Reial algún domingo. La visita fue barata, divertida e interesante, meter la mano en immensas geodas de mil colores y ver desde la pantalla del móvil cómo el cuarzo despide energía eléctrica real nos dejó pasmados. Tuvimos que repetir la operación varias veces y tomar fotito para acabar de creerlo, se aprecia?





Siempre hacia Salta, recalamos en el epicentro de las misiones jesuíticas, San Ignacio de Miní. En este tranquilísimo pueblo, tan tranquilo que roza la sosez, se conservan perfectamente los restos arqueológicos de las misiones del siglo XVII. La historia es curiosa, básicamente llegaron a la zona unos pocos hermanos jesuitas que con muy buen hacer e infinita paciencia se ganaron la confianza de los indígenas guaraníes, sin hablar su lengua los culturizaron y sin conocer sus costumbres les enseñaron artesanía y agricultura. Llegamos en plena Semana Santa, para bien o para mal. Para bien porque al llegar nos encontramos con la misa más importante del año celebrada en medio de los restos arqueológicos y de noche, o sea que los pudimos visitar gratis, y en pleno fervor cristiano aprovechar para sacarnos fotos. Tal cual como indios guaraníes todavía por culturizar. Para mal porque fue de un pelo que no dormimos en la calle, también como indios guaraníes ya culturizados, porque no quedaba ni una plaza libre en todo el pueblito. Al final encontramos un hostel muy económico llamado El Jesuita, donde al día siguiente nos culturizaron gratis y prestaron dos bicis para ir a recorrer el lugar. A cuarenta grados a la sombra no llegamos muy lejos, pero sí lo suficiente: nos adentramos en la selva paranaense para visitar una comunidad guaraní (indios indios) y poder conversar tranquilamente con su cacique, que descalzo y ataviado sólo con unos jeans y un collar de cuentas blancas al más puro estilo Sex and the Mission nos explicó sus costumbres y vida diaria. Matamos el sudoroso recorrido en bici conociendo la historia de Horacio Quiroga, un loco poeta loco por misiones y su loca selva. Passion for knowledge.




Misiones = Visto Bueno, noche en Posadas y coche cama hacia Salta en lo que sería nuestro último trayecto de largo recorrido en Argentina, cambiando en 20 horas la espesa selva y el rojo polvo por las multicolores rocas de Jujuy y alrededores. Salta "La Linda" es el destino favorito de los argentinos en Semana Santa, para mal y para mal, así que nos costó encontrar hostel y aún más encontrar coche de alquiler. Queríamos hacer la famosa ruta triangular Salta - Cafayate - Cachi, de paisajes y formas imposibles, pero decidimos esperar pacientenemente que acabaran los días festivos para poder alquilar auto a precio razonable, así que pudimos disfrutar tranquilamente de sus rincones de aire andaluz y calles de la joda, repletas de peñas con música en vivo para no turistas.





Al fin conseguimos un auto sin tener que pedir tres hipotecas y nos dirigimos hacia Cafayate, tierra de riquíiiisimos vinos, si mal no recuerdo... Antes de llegar nos vimos obligados a parar cada cinco minutos, para frotarnos los ojos, pellizcarnos y asegurarnos que aquello era real. Las formaciones rocosas más impresionantes ever, la quebrada de las conchas, la garganta del diablo, pasar con el coche por profundos valles era como pasearse entre las cerdas de un gigante cepillo color rojo. Al final del recorrido te das cuenta de que el espectáculo no ha hecho nada más que empezar, porque el pueblo de Cafayate te recibe de la mejor forma posible: en cada esquina hay una Bodega de vino donde hacer una pequeña visita y una gran degustación de, entre otras, la variedad más típica de la zona, el blanco Torrontés. Así que el destino aciago se cernió sobre nuestras cabezas, no quedándonos otra opción que conocer cada bodega y a media tarde ya llevábamos 10 degustaciones y dos botellas de vino, una de cada color en nuestro haber, qué gran sitio! Rematamos la faena con una degustación de quesos en una granja de cabras donde nos hicieron una preciosa visita y aprendimos algo muy importante: las cabritas sólo tienen dientes abajo, no muerden!! Nos dejamos chuperretear todos los dedos y directos al hotel a dormirla un rato, muy necesario. Por la noche, más enteros y con sed de... agua, probamos la carne de llama, deliciosa!







Antes de despedirnos de Cafayate paseamos por algunos viñedos con un telón de fondo cinematográfico, montañas y más montañas. Las mismas que cruzamos para llegar a Cachi, levantando polvo entre pueblos de otra época, donde una pared de adobe es una casa y una casa es una ciudad. El auténtico norte de Argentina se dejaba conocer, con cactus que pinchaban el cielo y grandes alfombras de pimientos rojos  tiñendo el suelo. Cualquier western habría sido más salvaje de haber sido rodado en Cachi. Pasamos noche y volvimos hacia Salta, cruzando el parque nacional "Los Cardones" (cactus que a modo de manos gigantes te saludan al pasar por el camino) y la famosa Cuesta del Obispo, donde hasta el vértigo se marea en sus cerradas curvas al borde del abismo. Tras atravesar el mar de nubes, las llamas ya empiezan a ser parte del paisaje y la gente ya usa más el quechua que el español. Estamos en The North Face. 





Saltamos hacia la zona de Jujuy y la Quebrada de Humauaca, todo valles multicolor, tanto por las rocas como por las telas de artesanía. Decidimos hacer noche en Purmamarca, a los pies del mítico cerro de los siete colores, aunque cada vez que lo miras y dependiendo del humor del sol le encuentras nuevos tonos, es como un círculo cromático con vida. En la habitación del hostel conocimos a Tefi y Yoco, dos chicas argentinas suuuuuper buena onda, que nos introdujeron en el maravilloso mundo del Fernet Branca y las peñas entre amigos. Es decir, que esa misma noche acabamos bebiendo entre los cuatro 4 litros literales de fernet con cola, bebida chocante con saborcito a hierba de la pradera pero viciosisima, tanto que acabamos TODOS bailando el baile típico de la región, ¡¡la Chacarera!! con su correspondiente zapateo, muchas risas, mucho ridículo, y por suerte, cero documentos gráficos.





Al día siguiente nos dirigimos los cuatro hacia Tilcara, un pueblito más al norte, ya casi llegando a Bolivia, todo casas de adobe, llamas en medio de la calle y mucha vida a muy buen precio. Recalamos en un hostel perdido en la nada, o lo que parecía la nada porque cada vez que se abría la puerta aparecía un nuevo personaje con nuevas historias y en pocas horas montamos una reunión genial con muchos desconocidos y un nuevo viejo amigo, el Fernet Branca. 



Otra despedida y ya van... demasiadas. Fue un gusto encontrarse con Tefi y Yoco, grandísimas las dos, juntas y por separado. Dejábamos Argentina hacia la misteriosa Bolivia; ha sido el país que mejor nos ha acogido y por eso en el que más tiempo hemos estado, desde la agradable Buenos Aires a las tres esquinas de este immenso triángulo, disfrutando de su tierra y sobretodo, de su gente. Nunca pensamos que congeniaríamos tanto con todos los que se han cruzado en nuestra volteretta, y acontecimientos futuros que todavía no podemos desvelar darán fe de ello, volveremos Argentina!!




By Pedri & Didi.

9 comentarios:

  1. Por si no lo sabiais España 0 Alemania 2, y lo peor haciendo el ridículo (nosotros). Aunque, ¿que significa esto en la inmensidad del pedazo viaje que os estais dando?.
    Seguid dándonos envidia.
    Un beso y un abrazo

    Juanito

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    1. Si Juanito, aunque estemos aquí no nos hemos librado de la humillación del fútbol español! Esto de estar en un pais futbolero nos pasa factura y todos los taxistas nos vacilan!! que se le va a hacer....ahora pasamos a Asia y espero que no se vuelva a mentar!! un besazo!!!

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  2. Calamaro de banda sonora y descubriendo mundo....nada mal amiguitos ;-) . Por aquí se os echa mucho de menos pero con vuestros posts nos hacemos a la idea d lo felices que sois. Y eso me hace sonreir :-).Disfrutad y hacednos disfrutar con vuestro blog.
    MARTY PARTY

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    1. Marti!! si! el superpincho que me regalaste es la BSO del viaje, así que Calamaro no podía faltar! La verdad es que no se vive nada mal así pero echo en falta cosillas como el jamón , al perruno y a tiiiiii!!! jejeje , un besote !!

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    1. Wow Elías, pues me sabe fatal que no te haya gustado porque creo q la última intención de este blog es criticar algo, al revés, estamos encantados con todo! La provincia de misiones nos encantó, y más x su gente que por los lugares, lo de indios creo que no lo entendiste bien, aquí en España se le da otro significado, y solamente recordarte que SIEMPRE dormimos en hostil, y cuanto más barato mejor. No sé donde ves la crítica en este blog...

      En fin, no te hagas mala sangre chico, a disfrutar y viajar, que es muy sano, en lugar de estar x casa haciendo el indio!

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    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    3. Hola Elias! Yo también siento si tomaste algo como una critica y te sentó mal...Este blog no tiene nada de informativo, simplemente nos servia para contar a nuestros amigos y familia que nos ocurría por allí de una forma más o menos divertida. No tenemos nada en su contra, al contrario nos encantó encontrar gente que sigue fiel a sus tradiciones y cultura en un entorno tan bonito como es el de Misiones. Espero que se haya aclarado el malentendido e igualmente, gracias por leernos! Saludos.

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    4. Hola Diana ahora lo entiendo mejor, a estuve leyendo el viaje a Nueva Zelanda ese si me gusto que envidia
      es un viaje de película. Perdono por la molestia adiós

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