martes, 7 de mayo de 2013

LIMA ON MY MIND


Encantados con nuestra experiencia selvática ponemos rumbo hacia Arequipa, una ciudad que prometía bonitos paseos por calles en las que se suceden un montón de restaurantes preciosos instalados en patios de película, donde la gastronomía peruana además de aumentar en calidad también lo hace en precio, por lo que tenemos que contentarnos con babear con los mofletes pegados a los cristales y con comer en el mercado entre los gritos de las verduleras por dos duros, un marco infinitamente más glam. Desde que llegamos a Perú queremos probar el famoso Ceviche pero ninguno de los que vemos nos hace especial gracia. Habrá que seguir buscando.



Arequipa es una ciudad que los españoles establecieron entre tres volcanes bastante activos, así nos las gastamos nosotros, que a bromistas y cachondos no nos gana nadie. Sólo que ellos son un poco saboríos y no le saben ver la gracia... Tampoco es que los peruanos sean muy lumbreras, la verdad, a veces nos planteábamos si hablamos el mismo idioma, y situaciones como estas nos las encontrábamos a diario, por ejemplo en una JUGUERÍA:

Pedri. Buenos días, querría un jugo.
Dependienta. Cielos... un humanoide... mantengamos la calma.
P. Hola... si, aquí; querría un jugo. De Mango.
Dep. No tenemos jugo de mango ahora mismo señor.
P. Ok, pues de melón
Dep. Lo siento tampoco hay jugo de melón señor.
P. Pues de naranja, o fresa o melocotón...?
Dep. Es que no tenemos jugo señor.
P. (buscando la cámara oculta...) ok, ok... gracias...o_O?¿?¿?¡

Casualidad que paseando nos volvimos a encontrar con Mel y André, una pareja de alemanes suuuper simpática con la que habíamos coincidido en SIETE lugares diferentes durante nuestro recorrido por Sudamérica. Dimos un rápido paseo por los claustros de Arequipa y nos despedimos convencidos de volver a encontrarnos sin siquiera proponérnoslo. Algún día tenemos que sentarnos a tomar una cerveza juntos. Y es que al fin y al cabo el viaje es un pañuelo.  




Lo más llamativo de esta ciudad es el colorido convento-monasterio de santa Teresa, una verdadera ciudad dentro de la ciudad. Allí llegaron a vivir 400 monjitas en sus apartamentos de soltera, con zonas de baños o piscinas, cocinas al aire libre o barbacoas, chill out y alguna capilla perdida (pensamos que es claramente para disimular). Todo ello diseminado por plazas y calles con nombres de ciudades andaluzas y típicamente adornado con geranios rojos por todas partes. Casi pedimos una tapita de gambas de huelva al entrar en una celda de recogimiento y oración.  Las monjitas eran de clausura, pero viendo todo el lujo y confort que las rodeaba, no nos extraña nada que no tuvieran ninguna intención de salir, e incluso hubiera hostias por entrar, que tenía toda la pinta de que vieran los atardeceres brindando en un happy hour y se montaran unas juergas todas las noches que ríete tu de Boracay...





Uno de los imprescindibles de esta zona (desde este momento empezamos a cuestionarnos la rotundidad con la que se afirman estas cosas) es el cañón del Colca, uno de los más profundos del mundo con sus cóndores, sus alpacas y sus guiris, única especie fuera de peligro de extinción. Hay dos formas de visitarlo, la primera es bajar hasta abajo del todo para después animadamente subirlo de nuevo. Esta opción la desestimamos rápidamente por que aún se nos aparecían los escalones incas cuando cerrábamos los ojos. La otra opción es más de octogenarios pero también finiquitas la maravillosa experiencia en un día, y eso es de agradecer...Te recogen en un micro, te suben a lo alto del cañón para que veas como cuatro cóndores despistados huyen de los turistas y después de un rato te vas. Y para esto sólo tardas 13 horas. Así de rapidito. Así de infernal. La turistada del siglo.





Llegas al primer pueblo súper typical peruvian y te encuentras a unos 10 niños dando vueltas a una fuente interpretando el baile typical peruvian, a las 6:30 de la mañana y con los ojillos medio cerrados, que me despiertan a mi a esa hora para dar saltitos y vueltas a una fuente con un traje regional y pedazo de mamones es lo más suave que sale de mi boca... Aun así al poco de estar allí el ambiente festivo del turisteo te envuelve de tal forma que hasta crees que es una gran idea hacerte fotos con el águila, que seguramente quedará supernatural. En vista de los resultados podemos asegurar que tardaremos tiempo en volver a confiar en los imprescindibles, a no ser que sean gratis o reporten guita. Por fin, tras 30 años de sentirme bien al escuchar a Simon&Garfunkel, entiendo el título de la canción "El Cóndor Pasa"... de nuestra cara, vaya. Bye bye Colca.




Tras unos días en Arequipa fuimos a conocer el desierto peruano y llegamos a Ica, un pueblo que ni olimos ya que fuimos derechitos a contemplar su principal interés, el espejismo hecho realidad de ver un verdadero oasis en medio de un mar de dunas. La mejor forma de ver estas dunas es montado en un bicho llamado buggie. Como tantas otras veces, ni idea de qué iba lo del buggie y pensábamos que mientras duraba el paseo podías ir admirando la belleza de las dunas mientras hacías fotos o simplemente te sujetabas el sombrero con una mano, pero nada que ver... Aun sueño por las noches que muero siete veces a bordo de un buggie. Justo al arrancar y después de un acelerón seguido de un derrape por la arena, pensamos "Mierda!, nos ha tocao el conductor más quinqui de Ica". Esto es lo que ocurre cuando te apuntas a actividades cuyo nombre no has oído en tu vida, aunque si nos hubieran dicho Dragon Khan pues algo habríamos intuido. Básicamente consiste en ir por las dunas a toda leche sin levantar el pie del acelerador intentando volar literalmente al llegar a lo alto de cada duna. Fue espectacular, un auténtico rallie por el desierto! Obviamente no hay fotos, a ver quien era el listo que se soltaba.





La noche que nos despedíamos de nuestro Oasis nos volvimos a encontrar, cómo no, con Mel y André, y sin necesidad de proponerlo nos encaminamos juntos a tomar uno de los tesoros de Perú, el Pisco Sour, fresquísimo, fortísimo, riquísimo. Se acabaron juntando dos argentinos y una colombiana y fuimos a dormir con infinitos planes de futuro. Contra todo pronóstico cumplimos uno de esos planes y fuimos a la mañana siguiente a visitar las bodegas de la zona con Andrea, la chica de ayer. Probamos suficiente pisco para tumbar a un ejército con un simple eructo y tras el chaíto desde la distancia de Andrea, pusimos rumbo a la última estación de nuestra aventura latina.



"Lima no merece ni un paseo de dos horas"

"Ojo con Lima, fea y peligrosa"

"Huid de Lima mientras podáis"

Seguramente lo mejor de este viaje es el vaivén de opiniones encontradas que se suceden con cada nueva charla, con cada nueva  recomendación de cada nuevo personaje que por arte de magia se te cruza en el camino. Y no hay mejor sensación que descubrir cómo un lugar te hace sentir algo muy diferente a lo esperado, la sorpresa que se genera en tu mente quedará tatuada por los viajes de los viajes.

Eso mismo nos pasó con Lima, que nos encantó. Tanto como para que se nos hiciera cortísima la estancia, tanto como para desear volver en cuanto tengamos oportunidad. Tanto. Al fin y al cabo los dos somos ratas de ciudad y claramente nos orientamos mejor en un laberinto de calles, que entre dunas y montañas.  Aunque la culpa de todo la tiene nuestro nuevo personaje del mes: Alejandro!! El chico que conocimos en la carretera de la muerte en Bolivia, que nada más llegar a Lima nos acompañó hasta que hubimos conocido todo lo imprescindible: Un sándwich insuperable en La Lucha, una copa en La Emolientería y el mejor pisco de la ciudad en el mejor garito de américa, La Ayahuasca. Nos paseó por los barrios de Miraflores y Barranco y nos hizo probar por primera vez tras tres semanas en Perú el famoso ceviche. También el mejor o eso dicen nuestros paladares.





Antes de partir de Lima decidimos cerrar un círculo abierto tres meses atrás, y esta vez sí que nos lo propusimos, quedamos para comer con Mel y André, nuestros pursuivants alemanes. Repetimos con ellos el ceviche que nos había enseñado Alejandro, y lo repetiríamos cada día de nuestras vidas si viviéramos en Lima. Y ésta sí que fue la última etapa del tour, la última despedida en Sudamérica, aunque habiendo tropezado con ellos tantas veces en tan poco en un territorio tan amplio, sin duda nos volveremos a encontrar pronto en este pequeño mundo.




Quedaban pocas horas para ir hacia el aeropuerto cuando Alejandro, antes de ir a trabajar acaba su bebida, todos nos levantamos, nos abrazamos prometiendo volver a vernos y nos dice con sonrisa pícara "os he dejado un regalo sobre las mochilas". Pasamos por su casa a recoger todo nuestro equipaje y nos encontramos con un verdadero tesoro para un par de españoles que llevan tres meses lejos. Un bocata de jamón ibérico!!! Gracias Alejandro, impagable!!!


By Pedri&Didi




2 comentarios:

  1. NOS PODEMOS IMAGINAR COMO ES AQUELLO POR LAS FOTOGRAFIAS QUE PONEIS EN EL BLOG. PERO LO QUE NO NOS PODEMOS NI IMAGINAR SON LAS COMIDAS Y BEBIDAS QUE PROBAIS, ASÍ QUE ESPERO QUE ESTEIS APUNTANDO BIEN LAS RECETAS PARA QUE, CUANDO REGRESEIS PODAMOS PROBARLO TAMBIEN (LA COMIDA Y LA BEBIDA, BUENO EL ALCOHOL BEBIBLE NOS LO SALTAMOS).
    PERE EL BARÇA HA FICHADO A NEYMAR, DOS GALLOS EN EL MISMO CORRAL.
    UN BESO Y UN ABRAZO

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  2. Jajajaja, si eres capaz de preparar pulpo a la gallega las comidas peruanas se te darán muuubien. Sólo te faltará aprender a cocinar una buena escudella catalana y ya serás un hombre! Jejej, por cierto, dos gallos en el mismo vestuario= cinco ligas + 2 o 3 champions más... firmo ya! Una abrazooo!

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