miércoles, 8 de mayo de 2013

NYC AL VUELO


Es una sensación inconfundible. Compras un vuelo, un viaje, un billete a cualquier parte, y un hormigueo recorre tu cuerpo como resultado de una mezcla perfecta entre alegría, acongoje, remordimientos y mucha ilusión. Tanto más intenso cuanto mayor sea la magnitud/precio del trayecto en cuestión. Esto exactamente a la enésima potencia nos ocurrió al comprar el billete que nos llevaría hacia la segunda parte de nuestro viaje: la intrigante y mágica Asia. El simple trámite se convirtió por casualidad en un eslabón de oro. 



El vuelo UA127 de United Airlines Lima - Hong kong hacía una escala de 8 horas en la capital del planeta, y con suerte podríamos respirar unas horas el fino aroma del asfalto de la quinta avenida con la 37. O con la 38. O la 42, daba igual, todo daba igual, porque íbamos a New York City!




El avión salió de Lima sin retrasos, por delante quedaban 7 horas de vuelo pegados a un mapa de Manhattan visualizando la ruta que nos recomendó Alejandro. No había muchas opciones, básicamente desde el aeropuerto de Newark tomar tren hasta Penn Station, caminar hacia Park Avenue por la 34, subir a Central Park y bajar por Broadway y Times Square hasta Penn Station y de vuelta al airport. Tendríamos tiempo? perder el avión sería una cafrada importante... y en eso estábamos cuando nos quedamos dormidos en los cómodos asientos del avión.

Al despertar el comandante de la nave daba la bienvenida al vuelo UA787 con destino Hong kong, 14 horas de duración. Nos desperezamos, nos frotamos los ojos, tres bostezos y con legañas en los ojos nos miramos sonrientes.
- Qué has soñado?
- que caminábamos por Manhattan
- quieres un poco de café?
- no, gracias, ya lo tomé en mi sueño, en un puesto callejero en Madison Avenue, 1,5 dólares.
- tienes hambre?
- Me he pasado todo el sueño comiendo!





No me gusta que me pregunten si estuve en NY porque no sé qué responder. No sé si estuve a los pies del Empire State, pero sí sé lo que sentí cuando su cima me miró desde el cielo y al ver a un negro bendiciéndonos bajo un edificio de ladrillo con miles de ventanitas rectangulares. No recuerdo haber cruzado el Rockefeller Center pero sí cómo se me erizó la piel al ver desde lejos la punta del edificio Christler. Imposible decir si estuvimos en Times Square pero sus miles de anuncios luminosos nos cegaron de por vida. No tengo claro desde dónde se llega a Central Park, pero sí el sabor del mejor sándwich de salmón que he probado en mi vida. Porque NY no lo visitamos, le dimos siete bocados, lo degustamos en 4 horas sin dejar de mirar al cielo como unos maleducados, con la boca muy abierta, 4 horas que aprovechamos para catar Manhattan, fueron auténticos reality bites:

- Café con leche para llevar en una esquina de Madison Avenue, 1,5$
- Waffle de huevos, cheese and bacon en Central Station, 2,5$
- Sandwich de Salmón y aguacate en Broadway Avenue, 7,95$
- Hot dog con todos los toppings posibles en Times Square, 3$
- Pizza slice de pepperoni, cerca del Stapples Center, 1,70$
- Cheese burguer, en el mismo garito, 1,50$
- CheeseCake en Penn Station, 4,5$.






Seguramente no hicimos todo lo anterior, porque fue un sueño, pero siempre podremos decir que es la mejor cheesecake que hemos probado en nunca!

Thanks a lot NYC.


By Pere & Didi

1 comentario:

  1. Grande pere&didi! NYC ha de ser un espectaculo, en la variedad esta el gusto! Esperamos cronicas asiaticas! Un abrazo dsd llavaneres!

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