jueves, 22 de agosto de 2013

COLEGA DONDE ESTA MI PASAPORTE??

Al bajar del sleeping bus, lo más parecido a un burdel con ruedas que hemos visto, estaban Rafa y Kirk a lomos de sus motos esperando en la estación, nos recogieron y fuimos directos a por otra moto. Así que en menos de dos horas ya estábamos conduciendo hacia las verdes colinas y la tierra colorada del Bolaven Plateau.



Es una región rural, repleta de niños curiosos y más sonrientes que en el norte y famosa por sus cafetales y cultivos de té y pimienta. Ir en moto siempre produce sensación de libertad, de estar montando algún tipo de bestia alada, y hacerlo rodeados de los cafetales y cascadas del Bolaven, pasando por infinitos pueblecitos recónditos esa sensación era insuperable. Brum brummm!




Una de las variables más variables es, y siempre será, el tiempo... basta que arranques la moto para que el cielo se encapote y empiece a jarrear, y cuando ya te convences de que no son cuatro gotas y te encasquetas el impermeable, se vuelve a abrir el cielo y el sol comienza a cocinarte en una especie de papillot. Bon Apetit!




La carretera serpentaba entre pueblos con casitas de madera y bambu, donde personas y cabras no siempre miraban a ambos lados antes de cruzar. Paramos a degustar café en un puestecito extrañamente bien cuidado en medio de la carretera, cerca de una cascada y rodeado de una gran variedad de cultivos. El garito lo llevaba un joven y simpático francés que nos explicó algunos de sus conocimientos sobre el cultivo del café, té, canela y pimienta entre otros.






Con el café en una mano y en la otra el mapa de la región, no nos fue difícil decidir dónde pasar la noche, iríamos a un pueblecito llamado Tad Lo, o lo que es lo mismo, donde cristo perdió la chancla. Un pueblo con mucha vida, como todos los pueblos con río, donde pasamos una noche genial entre risas, cervezas y bocadillos de bacon en una preciosa posada/fonda/refugio de un hippie Checo que dejó de ser errante para encontrarse a sí mismo entre laosianos. Una gran noche en el Bolaven Plateau.






A la mañana siguiente alguno se vio obligado a meterse en el río para despejarse antes de desayunar. Agua fresquísima y baguette de sardinas, empiezo a entender al Checo... Caminando río arriba nos encontramos con unas bonitas cascadas, y tras atravesar un puente de madera infinitesimal llegamos a una curiosa aldea donde cientos de niños hacían vida en una era que hacía las veces de gran plaza mayor. Tras un buen rato intentando entender su juego de petanca con chanclas, decidimos que lo mejor era participar, y a Rafa le faltó tiempo para liarse a chanclazos con los críos, y aunque no lo reconocieran, ganamos!






Hacia el medio día volvimos a montar las motos para seguir nuestra ruta circular hacia Pakse, dejando atrás toda la magia de esta acogedora región. Con Rafa a la cabeza del convoy, pasamos por más cascadas, algunos puentes para valientes y preciosas plantaciones de árboles para extracción de resinas, que junto a la bruma de los cafetales a ambos lados de la carretera fueron la perfecta despedida. No podíamos demorarnos porque nada más llegar debíamos tomar un transporte que nos llevaría a nuestro siguiente destino, las 4000 islas del Mekong, así que dimos gas a fondo hasta llegar a Pakse; parte raudo Frodo Bolsón!

...

No te demores Frodo Bolsón!
...

Ve con premura Frodo Bolsón!
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Bien, aun así llegamos a punto para dejar la moto, coger el pasaporte que se quedan como fianza y subir en la útima pick up hacia las 4000 islas, el último destino al sur de Laos antes de Camboya... Todo muy rápido, pero todo en su sitio... o eso creíamos. Llegamos de noche al pueblo y tomamos una barcaza hacia la isla de Don Det. Navegamos el Mekong en silencio absoluto y a la luz de la luna en uno de esos trayectos que no importa cuanto duran, y llegamos tan cansados que caímos rotos en la primera guesthouse que vimos.




La verdad es que en Don Det sólo hay dos cosas que hacer, relajarse a orillas del Mekong y alquilar una bici para recorrer un bonito sendero entre arrozales que lleva a unas cascadas. Las cascadas, además de pagar por verlas no son nada impresionantes y la supuesta playa fue definida por Rafa como montón de plásticos y mierda acumulada, así que decidimos que lo mejor era seguir contemplando la bonita ribera de este espectacular río hasta el día siguiente que tocaba despedirse de Laos rumbo a la misteriosa Camboya!






Montamos la barca aún dormidos y llegamos a la oficina de visados todavía soñolientos. Tan empanados que aún tardamos 10 minutos en ver que Rafa no estaba llenando ningún papel oficial, sino que había vaciado toda su mochila, todos sus bolsillos y estaba a punto de empezar desesperado a buscar en nuestras mochilas cuando nos miramos y dijo: Mi Pasaporte. No está. En serio, no está.



Tras un rato haciendo memoria todos llegamos al mismo punto, Miss Noy, quien nos alquiló las motos y nos devolvió los pasaportes. Cuatro llamadas laosianas y arreglado, chaval has tenido suerte, tu pasaporte lo tiene Miss Noy y lo traerán mañana, previo pago por las gestiones y por retrasar vuestro bus a Camboya. El Mekong nos retenía un día más en su orilla, una tarde de wifi, lecturas y blog al atardecer. A la mañana siguiente repetimos operación y al encontrarnos con el de la oficina de visados vimos que su cara no presagiaba nada bueno. Sabaidee, ha llegado ya mi pasaporte? Qué pasaporte? El pasaporte por el que te pagué ayer para que lo trajeran. Ah, ese, no, al final era de otro chico.




Tras muchas llamadas alguien dió con la tecla, el conductor del tuk-tuk!! A Rafa se le cayó el pasaporte mientras se echaba la siesta en el tuk-tuk más suicida que hemos cogido, genio y figura hasta la sepultura. Pero era su pasaporte o no? Tras una llamada clave el corrupto oficinista de visados escribió unas cifras en un papel:

- Es esta la fecha de nacimiento? los cuatro saltamos a coro, SI!

- Tienen tu pasaporte, está en Pakse.

- Pues entonces ya está, voy a recogerlo.

- No tan deprisa... Cuánto estás dispuesto a pagar por tu pasaporte??




P.D: Thanks a lot for the pictures Kirk!! Muchas fotos de este post son de nuestro amigo canadiense que es un crack con la cámara!

By Pere&Didi

4 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Jajaja...hubiera sido un gran respuesta!! Lastima que no estábamos muy ingeniosos porque nos podiamos haber echado unas risas en vez de la mirada asesina. Un beso y gracias por leernos.

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  2. No entendi bien el problema con las 2 palabras "frances y simpatico" en la misma frase ! ;-))
    Enjoy amigos

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    1. Marina!! Llevas toda la razón y comprendo tu indignación pero es que el día que escribimos el post habíamos tenido unas diferencias con unos franceses y estábamos en caliente...jajaj. Pero ya lo hemos quitado porque obviamente con lo simpatiquisima que eres tu no se puede generalizar. Un besazo enorme

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