sábado, 17 de agosto de 2013

LAS PERLAS DE LAOS


En Laos los ríos son como autopistas, que comunican perfectamente poblaciones a bordo de canoas a motor. Laos es uno de los países más auténticos que hemos recorrido, una sociedad muy rural, que poco a poco se va acostumbrando al turismo pero que aun nos miran como seres extraños sin saber muy bien qué hacemos en su país. Vamos que son unos sosos de cojones. Fuimos en barco desde Muang Ngoi a Nong Khiaw, otro destino cada vez más conocido en medio de ríos y montañas,y nada más llegar pillamos el bus hacia Luang Prabang, una de las perlas de Asia!




Y para perlas, la que estaba llegando en avión desde Singapur. El grande, el inimitable, el genial, el astro argentino, mi gran amigo Rafa!! (Aunque parezca cachondeo, menos lo de argentino, todas son ciertas). Nosotros llegamos un día antes y encontramos un muy buen lugar para dormir en el corazón de Luang Prabang, que viene a ser una de las ciudades con más encanto de todo el sudeste asiático, muy afrancesada, con rincones preciosos, templos espectaculares y sus respectivos monjes. Ah, y lógicamente llena de turistas como nosotros.





La primera impresión de Luang Prabang fue... sin más, como siempre que nos hacemos grandes expectativas sobre un lugar. Es bonita, los edificios de estilo colonial le dan un aire tranquilo y agradable y se montan varios mercadillos interesantes a lo largo del día, de comida y demás objetos que no nos parecieron precisamente comestibles...






Los mercadillos de la noche son mucho más bonitos visualmente, venden artesanías, souvenirs y demás cosas que nosotros no podemos comprar porque ya no cabe un palillo en nuestras atestadas mochilas...pero lo que sí podemos hacer es mirarlo todo y quejarnos porque no podemos comprarlo, algo muy español.





Justo al lado de nuestra guesthouse estaba el mercado mañanero de productos frescos, y lo crucé entero a primera hora para tomar un tuk-tuk que me llevara al aeropuerto a buscar a Rafa, ya no quedaba nada!!

- No tenía ninguna duda de que llegarías puntual!

- Este viaje me está cambiando

- Jajaj, pues yo te veo igual!

- Jeje, pues estoy mejor que nunca, dame un abrazo mamonazo!!

La sensación de encontrarse con alguien conocido cuando llevas tanto tiempo fuera es difícil de expresar, supongo que la imagen sería una sonrisa muuuuy amplia y sincera. Si además esa persona conocida es uno de tus mejores amigos, toda la cara se transforma en un happy face. Y unas ganas irrefrenables de sonreir en voz alta. Genial reencuentro!



Rafa no necesita muchas presentaciones, quien me conoce fácilmente lo conocerá también a él, desde la escuela que compartimos vidas, muchas fiestas, viajes, amigos y mil vivencias, todas muy alegres. Su gran virtud es que todo es tremendamente fácil con él, así que diez minutos después de llegar ya estábamos subiendo las escaleras que suben al punto más alto de Luang Prabang, con unas vistas espectaculares del Mekong y ésta ciudad de cuento, formada en su mayoría por edificios de menos de tres plantas y mucha zona verde.


Pero no todas las sorpresas acaban aquí, en pocas horas llegaba otro amigo de Rafa para viajar on nosotros durante esos diez días que estaríamos juntos, todavía no lo conocíamos pero tardó poco en convertirse en personaje a destacar. Kirk, "The Histrionic One". Canadiense, con nacionalidad holandesa, "A group" y con ganas de dirigir y producir la película de su vida. Él no lo sabe, pero se cayó en una marmita llena de red bull cuando era bebé ;-) jeje, en realidad era un cachondo y como Rafa, un tío muy fácil para viajar, así que nada más llegar nos propuso ir a una clase de yoga a orillas del Mekong. La madre que lo parió, aceptamos!




Todo era idílico, música, tranquilidad, ambiente relajado, todo el río Mekong enfrente nuestro al atardecer... hasta que empezó la clase, una locura frenética de posturas dolorosísimas y sin atisbo de relajación, con el agravante de los mosquitos cerca del río al atardecer. Estar aguantando una postura donde tu cuerpo hace un triple looping y ver a un mosquito posándose en tu pie, muy lejos de tu alcance, es lo menos relajante del mundo, yogamasters. Cada 10 segundos se oía un ¡Plaf! Era Diana cagándose en el gracioso que inventó el yoga.




Estuvimos un par de días más por Luang Prabang recorriendo sus varios rincones, unas cascadas cercanas, la única discoteca del pueblo y algunos de los cientos de templos y budas repartidos por el centro, interesante, es increíble estar viajando con Rafa en la otra punta del globo!






Una mañana asistimos con Rafa a la ceremonia diaria de caridad. Todos los monjes salen a las 5 de la mañana de sus respectivos templos y pasean por las calles de Luang Prabang para que los devotos y algunos turistas muy turistas les den ofrendas en forma de arroz y pastas. Aunque es curioso de ver, hay demasiada gente fotografiando la escena como para que adquiera carácter de ceremonia seria...




La que debía ser la joya de Laos nos dejó un poco fríos y tranquilos como gato enroscado, por lo que decidimos partir a descubrir otras zonas del país. Siguiente parada, Pakse, con lo cual nos saltamos a la torera la capital del país, Vientianne, de la que todo el mundo habla pestes. Rafa y Kirk, con un presupuesto muy diferente al nuestro, fueron en avión, nosotros nos marcamos una maratón por carretera antológica, más de 24 horas de viaje para poder explorar juntos y motorizados una de las regiones más interesantes del país, el Bolaven Plateau, empieza la aventura, gaaaas!




ByPere&Didi.

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